jueves, 14 de junio de 2012

SOLO QUIERO SER...BOHEMIA.


Borcegos marrones, pantalón beige semi-ajustados, camiseta negra, cabello suelto, con un bolígrafo en una mano escribiendo estas líneas, sobre una mesa con una sombrilla, cuatro sillas, mi mochila en una de ellas, la carta y mi whisky. La otra mano rozando mis labios, mi nariz logra percibir el profundo olor del trago pese a la considerable distancia.
Con el reproductor musical escuchando La Bohème, en versión electrónica. Estoy sintiendo el ritmo de la canción con uno de mis pies.
De pronto ciertas emociones me asaltan y siento una presión en el pecho, lo quiero negar, no quiero aceptar el miedo que me embarga. De repente aparece en mi mente removiendo todo, haciendo que vuelva a la incertidumbre que tanto me atormenta… ¡YA DÉJAME EN PAZ!
Buscando ideas qué plasmar aquí, siento ganas de escribir, de pronto me exijo a mí misma y el pensamiento de “ERES UNA MEDIOCRE” me ataca nuevamente.
Y es que no quiero ser alguien importante, a decir verdad, sí quiero serlo…lo confesé. Pero no quiero ser como esos personajes estúpidos que se hacen conocidos únicamente porque son bonitos y/o sexys. Yo quiero enriquecer el intelecto, pero no de manera científica, porque la ciencia es inexacta, tampoco digo ser perfecta; simplemente que, me gusta discutir sobre el lado humano de las personas, el cómo está compuesta esta sociedad.
No quiero ser un Vargas Llosa, solo quiero ser la chica bohemia y que me recuerden así, en mi verdadera esencia. No sueño con lujos ni con el amor perfecto, solo quiero ser consciente y amar todo lo exterior como lo interior de mi ser.
PRIMER SORBO DE WHISKY:
Primer Paso       : oler el whisky y embriagarse hasta los pulmones.
Segundo Paso   : mojar los labios en el licor, sentir cómo se evapora en la boca y cómo emana el aroma por la nariz y la boca.
Tercer Paso        : beber un buen sorbo, degustarlo en la lengua, sentirlo en el paladar y luego embriagar el tracto digestivo.
Mmm…siento adormecido el paladar. Es una sensación única. Es tan elegante, tan simple y tan profundo; con el solo hecho de observarlo siento que me embriago y fluyo en su esencia. Ahora siento que soy parte de él.
Amo el arte, pero considero no ser buena en ello, pero creo que es normal porque no he tenido la oportunidad de ponerlo en práctica. Me apasiona la música, el teatro y la escritura, en ese respectivo orden. Y el ser así es parte del ser bohemio; muchos creen que únicamente es ser un beodo, pues no; el ser bohemio es algo que va en contra de las comodidades y lujos de la sociedad.
Levanto la cabeza y apenas se distinguen unas cuantas estrellas, el cielo está muy oscuro; por cierto: ¿Quién se llevó mi luna?
Hace algún tiempo atrás, considerable tiempo diría yo, pensaba mucho y me fijaba en el lado malo de la gente, tanto así que creo que llegué a creer en la máxima de Herbert Spencer: “El hombre es malo por naturaleza”, tanto así que creo que también lo fui, y no es que sea una santa ahora, pero considero que he cambiado para bien. Pese que para llegar a la estabilidad se tiene que cumplir todo un proceso, pues ahora me siento mucho mejor. Estuve leyendo mucho sobre filosofía, religión, historia, astronomía, etc. y concluí que somos uno solo y aunque nos quieran apartar de cosas aparentemente paranormales, pues todos somos uno solo y ahí radica el verdadero equilibrio. Dejé mis estudios porque me sentí hastiada de todo y todos; sentía demasiada presión, así que me tomé un receso, creo que en algún momento de la vida es bueno hacerlo para poder dedicarse a uno mismo y replantearse qué es lo que realmente quiere y hacia dónde va. Esto trajo consecuencias negativas como positivas; la que más gracia me causa es cuando mis amigos me dicen: “Es que yo estudio, no puedo. Claro, como tú no haces nada…” sobre todo cuando los inquieto para hacer algo. Si hay algo que he aprendido es  que hay tiempo para todo y de sobra (para los que creen que existe, ya que para mí el tiempo no existe), muchas de las veces al inicio me incomodaban ese tipo de comentarios, pero ahora me causan mucha risa.
Sé que deben pensar que soy una hijita de mami y papi…pues sí, lo soy; que lo tengo todo (al menos lo que necesito y no quejarme)…y sí pues, también. Y no quiero parecerles engreída ni malcriada, no es esa mi intención. Que es inmaduro de mi parte, lo asumo; pero también comprendan que me era necesario tomarme un breve descanso; entiendan que no podía más, especialmente porque no me gusta mi carrera. Sin embargo, hace unos días hablé con mi madre, que me dijo las palabras más hermosas que pudo haberme dicho en toda mi vida:”Yo quiero que seas libre, que seas independiente. Solo viéndote así, sentiré que he cumplido contigo. Quiero que seas LIBRE”; cuando me dijo eso me sentí maravillada, sentí que el universo llenó mi ser de un amor único, el cual me motivó a decidir retomar mi vida profesional.
Me di cuenta que si no arriesgo, me quedo estancada y no quiero vivir más este letargo. Una vez terminada mi carrera, seré libre por fin y podré vivir a mi manera, haciendo lo que más me gusta. Muchos calificarían que el estilo de vida que anhelo, es mediocre, pero no lo veo así, simplemente no quiero complicarme tanto.
SEGUNDO SORBO DE WHISKY:
Siguiendo los respectivos pasos ya mencionados…mi cuerpo se estremece.
De repente mis más bajos instintos me acechan; me siento atractiva, inalcanzable, con el poder de tener a cualquiera, a quien se me antoje. Pero tengo una conciencia que lo controla todo. Hubiera sido más fácil ser un animal o un ser que en vez de sangre tenga clorofila.
Probablemente sea el cliente más molestoso de este lugar, ya que soy la única en el establecimiento y solo estoy con un vaso de whisky, el cual bebo con mucho amor y sutileza para poder disfrutarlo. Es la primera vez que hago esto y se siente tan bien.
Está sonando una canción que me transporta a mi locura, a mi esquizofrenia…simplemente me dejo fluir.
Y es que de esto está hecha la vida, de protagonizar nuevas experiencias y no negarte a ellas para que a futuro no lamentarnos y decir: “¿Y si lo hubiera hecho, qué hubiera sucedido?
El placer que siento ahora lo vivo, lo interiorizo, soy consciente de él porque puede que mañana o más tarde ya no esté aquí o simplemente cambie de gustos. Por eso la única satisfacción eterna es la de conocernos a nosotros mismos y amarnos tal y cual somos. Ahora amo mi vaso con whisky y luego simplemente lo dejaré ir, porque pertenecerá al ayer, así es como no me aferro. Siento que me hace falta un cigarro, me imagino aquí sentada con uno en la mano, botando el humo por la boca y acto seguido bebiendo mi trago. En fin…vuelvo a la realidad.
 TERCER SORBO DE WHISKY:
Por fin sentí el aroma de la madera. Qué delicia es sentir cómo te quema, es su poder. 
Estoy siendo consciente de sus efectos en mí. De manera similar me sentía con Melanie, cuando estaba con ella mi corazón latía a mil por hora, la presión corporal disminuía y sentía lo que llaman “mariposas en la panza”. Sentía que moría de la emoción.
En realidad siempre fui feliz a su lado; mejor dicho, adicionaba felicidad a mi vida. Era la única persona que me hizo perder el equilibrio durante un beso en milésimas de segundos, sentí que me transmitía algo (que hasta ahora no sé que fue). Aún la amo, pero di lugar a confusiones, así que supongo que por eso tuvimos que separarnos. Ahora ella confiesa ciertas cosas que aunque son dolorosas para mí; pues, trato de comprenderla porque yo también sé de heridas del corazón. En fin… siempre le emitiré amor y luz. Y es que yo permanezco en la vida de las personas si es que ellas lo quieren así, sino simplemente sigo mi camino.
CUARTO SORBO DE WHISKY:
Al ritmo de Don’t Cry de Guns N’ Roses versión Bossa Nova. Y este va en su nombre con la sonrisa elegante que siempre le gustó ver en mi rostro…ése si fue DOBLE y me quemó cerca al corazón.
La torre Eiffel en frente de mí…algún día voy a estar ahí, pase lo que pase, con o sin ti (With or Without You de U2 en mi mp3). Y es que decidí continuar mi vida porque únicamente dependo de mí misma, como lo dije antes y lo repito a continuación: “Puedo amar a una persona como también a todas al mismo tiempo sin condición alguna y sentirme igual de feliz”. Te extraño, te amo…pero no me eres indispensable.
SEXTO Y DEMÁS SORBOS DE WHISKY:
Hasta terminarlo, mientras escucho Viva La Vida de Coldplay.
SKOAL!

sábado, 9 de junio de 2012

LA VERDAD


INDIGNACIÓN es la palabra que se me viene a la mente luego de leer tan garrafales noticias, y es cuando me doy cuenta que los derechos humanos son una estupidez y que solamente fueron creados para proteger a personajes elitistas cuando algo les afecta tanto a ellos como a sus intereses.
Los gobiernos acuden a los derechos humanos únicamente cuando atacan sus intereses o investigan lo que quieren para su propio beneficio, lo mismo sucede con empresas capitalistas que únicamente velan por su rentabilidad. Mas le dan la espalda a los mismos cuando se trata de aumentar los sueldos de los trabajadores, y lo que es peor aún: se quejan cuando la población les reclama por una mejor atención en el seguro social, y es que no se dan cuenta que se juegan la vida poblaciones, naciones enteras a través del arduo trabajo que deben desempeñar bajo la jefatura o supervisión de un imperialista que no le interesa si este trabajador se llevará algún alimento a la boca el día de hoy sino que simplemente le preocupa cómo hacer que este individuo sea más productivo (eficiencia y eficacia, palabras tan de moda ahora en las ciencias económicas) para así poder vender más y multiplicar “n” veces su patrimonio.
Y es irónico el mundo en el que vivimos, dueños de compañías con ingresos que  quintuplican el PBI de un país entero, ejecutivos que les interesa un carajo la responsabilidad social, mucho menos la estabilidad ecológica de nuestro planeta, señores con carros de lujo, propiedades en distintos lugares del mundo; estos señores viajan, disfrutan, y la única preocupación que tienen es cómo rentabilizar más y más su capital para poder seguir manteniendo la vida que llevan. Por otro lado, estos magnates son lo que son gracias a la explotación que estos ejecutan sobre sus “empleados”, dicho de mejor manera “trabajadores”, no, tampoco, mejor “colaboradores” o “socios” (éstos son los términos que introducen la economía y todas sus ciencias compinches para hacer sentir que el obrero es parte de la compañía, para hacerle sentir parte de la organización, cosa que así, de manera motivada “produce más”; a través de sus distintas herramientas de gestión tanto en recursos humanos, o ahora llamado “El Talento Humano”, como también la disciplina del Marketing que no es otra cosa más que jugar con la percepción del consumidor para que éste consuma más y más un producto o servicio, y por último las Finanzas que solamente aplican artificios para así generar más rentabilidad).
Soy estudiante de la carrera de Administración de Empresas y al comienzo de mi vida universitaria  sentí que tal vez podía desempeñarme bien en la disciplina. Con el pasar de los años me di cuenta que vivía en una gran mentira al mismo tiempo que iba conociendo las distintas ramas de la Administración. No solamente me enfoqué en las ciencias económicas, sino en lo que estas afectan a los individuos, a nivel de integridad como seres humanos que somos, a nivel sicológico, filosófico y social. Tuve profesores de los buenos como también de los que les interesaban un bledo si se abusaba de la capacidad de trabajo de algún subordinado, pero todos coincidían en una sola cosa: Prosperidad para la organización, la cual supuestamente conlleva a la satisfacción de todas las necesidades habidas y por haber (jerarquía de las necesidades de Maslow); de por sí esa teoría subliminalmente nos dice una sola cosa, de manera resumida: Venimos al mundo para satisfacer necesidades. Entonces, por un momento lo creí verdad, ya que lógicamente era coherente. El tiempo pasó y me desvié por otros caminos y adquirí muchas experiencias que no relataré en este texto, así que me di cuenta que muchas de las necesidades que tenía como ser humano, a medida que las iba satisfaciendo cada vez tenía más y más necesidades, como un círculo vicioso, como una cadena sin fin; debido a esto llegué a una sola conclusión: mientras más nos preocupemos en neutralizar una necesidad, surgirá otra más fuerte que la anterior; por tanto la solución está en neutralizar esa sensación de deseo, de necesidad, de aferrarnos a algo sea este un bien u otro individuo. En ese momento fue cuando me di cuenta que había descubierto el secreto de la vida y la gran mentira en la que vivimos todas las personas. Me sentí bendecida por haber abierto los ojos de ese sueño tan profundo en el que la mayoría de personas nacemos. Y es que existen personas que nacen dormidos y durante su vida imitan lo que ya está impuesto en la sociedad como “bueno” o “normal” y llegan a morir así, sin saber el verdadero sentido de la vida. Eliminado el deseo, la necesidad; eliminado el sufrimiento. Y esto lo corroboré en distintos textos que leí sobre religiones implantadas durante siglos en el mundo a lo largo de la historia, lo cual se puede confirmar en cualquier escrito sobre la verdadera moral y ética social.
Vivimos adormecidos con los grandes descubrimientos en ciencia y tecnología realizados por grandes universidades, creyendo que ese es el verdadero conocimiento el cual (nuevamente el círculo vicioso) te permitirá adquirir dinero (sistema capitalista), satisfacer tus necesidades y ser “feliz”; esto es el pseudo-moralismo . Y olvidamos lo que en realidad importa y verdaderamente nos llevará a la paz con nosotros mismos y con el resto de la humanidad, nos olvidamos del amor (no del amor que nos suelen representar las industrias televisivas y cinematográficas) que es el sentimiento más poderoso existente y que por medio de él podemos trascender y lograr la verdadera felicidad sin círculos viciosos que únicamente traen sufrimientos.
Sin duda alguna, este sistema es en el que vivimos actualmente, el cual únicamente enriquece a los que ya son ricos y hacen creer a los demás que siguiendo sus disciplinas pueden llegar a ser como ellos, dejando de lado la parte humana de cada individuo, alimentando el egoísmo, la avaricia, el odio, atropellando los derechos del prójimo; después de todo, vivimos en la frase: el fin justifica los medios, y el resto que se joda, así como se está jodiendo actualmente la gente en Siria por el abuso de autoridad de soldados, quienes cometen atrocidades día a día con la civilización, ejecutan familias enteras, torturan niños, y lo que es peor, amenazan a la gente para que no los delaten. Cada vez que leo noticias como estas simplemente digo: ¿Dónde mierda están los derechos humanos? ¿Dónde carajo quedó el lado bueno de las personas? ¿Qué pasó?...Al fin y al cabo la respuesta ya la sabemos, solo está en que decidamos despertar y que cuando lo hagamos tengamos los cojones de tomar cartas en el asunto y empezar el verdadero cambio. No puedo terminar sin citar a Margaret Mead: “Nunca dudes que un pequeño grupo de personas pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo.


domingo, 3 de junio de 2012

CRIsis-CRÍtico-CRIstina.


¡Qué bien se siente! Hace mucho que no sabía lo que era realmente la “soledad” (la explicación de las comillas la haré saber más adelante). Me voy dando cuenta con el pasar del tiempo que en realidad uno no está solo; pero muchos dicen sí estarlo, que más bien considero es porque en realidad lo desean así.La soledad no existe por más que queramos, así no haya personas a nuestro alrededor, así desaparezca la civilización entera y nos encontremos en la “nada”, siempre vamos a estar acompañados de nuestros pensamientos, sentimientos y emociones; los compañeros que estarán con nosotros hasta el final de nuestra vida.Actualmente vivimos atormentados y absorbidos por cosas que en realidad no merecen la pena ya que por más que consigamos el máximo poder en el mundo y la máxima riqueza, al fin y al cabo llegaremos a lo mismo: La Muerte, la cual es tan temida por muchos y nos cuesta entender que es una etapa más de la vida.Me encuentro en un estado cuasi-primitivo y concluyo que era esto lo que necesitaba: dejar de depender de cosas terrenales y no dejarme absorber por cosas que el sistema impone. Con esto no pretendo decir que soy una renegada, aunque muchos lo crean así; únicamente busco simplificar la vida para así evitar tanto sufrimiento y poder vivir en la verdadera armonía, que no se logra con las tropas de una nación ni con leyes hechas por hombres; sino que se logra a través de los sentimientos más puros de nuestra esencia, dejando de lado nuestra parte destructiva que es representado por sentimientos como el egoísmo, la avaricia, los celos, la envidia, la codicia, el odio, etc.A pesar de muchas desavenencias y malas experiencias a lo largo de mi vida; siempre en un comienzo busqué sobreponerme ante los problemas y enfrentarme de manera muy valiente lo cual me conllevaba a reprimir mis verdaderas emociones y sentimientos; al mismo tiempo siempre busqué el lado positivo y era que el ser así me ayudó a ver la vida desde otra perspectiva. Bien dicen de hasta de lo malo uno aprende. Con el pasar de los años, sin darme cuenta cómo emergieron de manera sorpresiva todo lo que yo había reprimido, no de manera rebelde, tampoco fui una malcriada, pero sí me convertí poco a poco en una orate e ilusa persona. El proceso de transformación fue muy chocante porque de pronto  pasé de ser una persona ejemplar, correcta, con todas las características que la sociedad califica como buenas, a ser una persona que se cansó de ser así y que simplemente quiso liberarse de toda responsabilidad porque se dio cuenta de que lo que estaba haciendo no era lo correcto en realidad, sino que era hacer lo que el resto impone.Pasé por muchas experiencias desagradables pero que gracias a Dios me sirvió de mucho para darme cuenta de lo que en realidad trata la vida, su verdadero sentido. Así que me dediqué a buscar información de manera general, todo el conocimiento posible para así poder sustentar mi despertar. En un primer momento creí que estaba loca y que necesitaba terapia, es que nadie lograba entenderme y me sentía al borde de la desesperación, pero nuevamente mi valentía apareció con esta frase: “Eres diferente, única, así que sigue siéndote fiel a ti misma”. El tiempo pasó y decidí seguir liberándome, quería saber hasta dónde era capaz de llegar, así que lo hice.Vi otras realidades, otros mundos y me di cuenta que no todo era como lo pintaban en la sociedad. Mi vida cambió rotundamente; experimenté el placer en ciertas formas y descubrí que me sentía muy bien así. Recuerdo que protestaba con mis padres por ciertas decisiones que aún tengo que acatar, lo cual me parece de lo más denigrante porque por más hijo/a que uno sea, uno es libre y tiene su propia forma de ser. Pero bueno, sin que me desvíe del tema, solía tener fuertes crisis entre lo que quería realmente hacer y lo que estaba haciendo; eran los peores momentos de mi vida porque por más que trataba de explicar lo que me sucedía, nadie lograba comprender y solo me aconsejaban con las oraciones típicas de esta sociedad, lo cual hacía que empeorara mi estado. Para ese entonces vivía en un tremendo caos, sentía que todo era una maldita confusión. Me enredé con personas valiosas, otras no y simplemente fueron aves de paso, pero seguía aprendiendo de todo, hasta de lo más insignificante, fue en ese entonces cuando comencé a darme cuenta de los momentos mágicos de la vida que muchos ya no ven porque no despiertan del sueño profundo en el que han caído. Había momentos en los cuales sentía que me movía por inercia pero luego me di cuenta que los que están verdaderamente así son los que aún siguen dormidos.Ya me estoy acostumbrando a que el resto me mire como un bicho raro, como la persona ilusa que no tendrá éxito en la vida; y sí, es cierto, soy todo aquello, pero debo recalcar que con mi utopía soy feliz y si el éxito conlleva a la felicidad, pues yo me salté ese escaloncito y escogí ser feliz directamente, sin complicarme tanto.