INDIGNACIÓN es la palabra que se me viene a la
mente luego de leer tan garrafales noticias, y es cuando me doy cuenta que los
derechos humanos son una estupidez y que solamente fueron creados para proteger
a personajes elitistas cuando algo les afecta tanto a ellos como a sus
intereses.
Los
gobiernos acuden a los derechos humanos únicamente cuando atacan sus intereses
o investigan lo que quieren para su propio beneficio, lo mismo sucede con
empresas capitalistas que únicamente velan por su rentabilidad. Mas le dan la
espalda a los mismos cuando se trata de aumentar los sueldos de los
trabajadores, y lo que es peor aún: se quejan cuando la población les reclama
por una mejor atención en el seguro social, y es que no se dan cuenta que se
juegan la vida poblaciones, naciones enteras a través del arduo trabajo que
deben desempeñar bajo la jefatura o supervisión de un imperialista que no le
interesa si este trabajador se llevará algún alimento a la boca el día de hoy
sino que simplemente le preocupa cómo hacer que este individuo sea más productivo
(eficiencia y eficacia, palabras tan de moda ahora en las ciencias económicas)
para así poder vender más y multiplicar “n” veces su patrimonio.
Y es
irónico el mundo en el que vivimos, dueños de compañías con ingresos que quintuplican el PBI de un país entero,
ejecutivos que les interesa un carajo la responsabilidad social, mucho menos la
estabilidad ecológica de nuestro planeta, señores con carros de lujo,
propiedades en distintos lugares del mundo; estos señores viajan, disfrutan, y
la única preocupación que tienen es cómo rentabilizar más y más su capital para
poder seguir manteniendo la vida que llevan. Por otro lado, estos magnates son
lo que son gracias a la explotación que estos ejecutan sobre sus “empleados”,
dicho de mejor manera “trabajadores”, no, tampoco, mejor “colaboradores” o “socios”
(éstos son los términos que introducen la economía y todas sus ciencias
compinches para hacer sentir que el obrero es parte de la compañía, para
hacerle sentir parte de la organización, cosa que así, de manera motivada “produce
más”; a través de sus distintas herramientas de gestión tanto en recursos
humanos, o ahora llamado “El Talento Humano”, como también la disciplina del
Marketing que no es otra cosa más que jugar con la percepción del consumidor
para que éste consuma más y más un producto o servicio, y por último las
Finanzas que solamente aplican artificios para así generar más rentabilidad).
Soy
estudiante de la carrera de Administración de Empresas y al comienzo de mi vida
universitaria sentí que tal vez podía
desempeñarme bien en la disciplina. Con el pasar de los años me di cuenta que
vivía en una gran mentira al mismo tiempo que iba conociendo las distintas
ramas de la Administración. No solamente me enfoqué en las ciencias económicas,
sino en lo que estas afectan a los individuos, a nivel de integridad como seres
humanos que somos, a nivel sicológico, filosófico y social. Tuve profesores de
los buenos como también de los que les interesaban un bledo si se abusaba de la
capacidad de trabajo de algún subordinado, pero todos coincidían en una sola
cosa: Prosperidad para la organización, la cual supuestamente conlleva a la
satisfacción de todas las necesidades habidas y por haber (jerarquía de las
necesidades de Maslow); de por sí esa teoría subliminalmente nos dice una sola
cosa, de manera resumida: Venimos al mundo para satisfacer necesidades.
Entonces, por un momento lo creí verdad, ya que lógicamente era coherente. El
tiempo pasó y me desvié por otros caminos y adquirí muchas experiencias que no
relataré en este texto, así que me di cuenta que muchas de las necesidades que
tenía como ser humano, a medida que las iba satisfaciendo cada vez tenía más y
más necesidades, como un círculo vicioso, como una cadena sin fin; debido a
esto llegué a una sola conclusión: mientras más nos preocupemos en neutralizar
una necesidad, surgirá otra más fuerte que la anterior; por tanto la solución
está en neutralizar esa sensación de deseo, de necesidad, de aferrarnos a algo
sea este un bien u otro individuo. En ese momento fue cuando me di cuenta que
había descubierto el secreto de la vida y la gran mentira en la que vivimos todas
las personas. Me sentí bendecida por haber abierto los ojos de ese sueño tan
profundo en el que la mayoría de personas nacemos. Y es que existen personas que
nacen dormidos y durante su vida imitan lo que ya está impuesto en la sociedad
como “bueno” o “normal” y llegan a morir así, sin saber el verdadero sentido de
la vida. Eliminado el deseo, la necesidad; eliminado el sufrimiento. Y esto lo
corroboré en distintos textos que leí sobre religiones implantadas durante
siglos en el mundo a lo largo de la historia, lo cual se puede confirmar en
cualquier escrito sobre la verdadera moral y ética social.
Vivimos
adormecidos con los grandes descubrimientos en ciencia y tecnología realizados
por grandes universidades, creyendo que ese es el verdadero conocimiento el
cual (nuevamente el círculo vicioso) te permitirá adquirir dinero (sistema
capitalista), satisfacer tus necesidades y ser “feliz”; esto es el pseudo-moralismo
. Y olvidamos lo que en realidad importa y verdaderamente nos llevará a la paz
con nosotros mismos y con el resto de la humanidad, nos olvidamos del amor (no del
amor que nos suelen representar las industrias televisivas y cinematográficas) que es el
sentimiento más poderoso existente y que por medio de él podemos trascender y
lograr la verdadera felicidad sin círculos viciosos que únicamente traen
sufrimientos.
Sin duda
alguna, este sistema es en el que vivimos actualmente, el cual únicamente
enriquece a los que ya son ricos y hacen creer a los demás que siguiendo sus
disciplinas pueden llegar a ser como ellos, dejando de lado la parte humana de
cada individuo, alimentando el egoísmo, la avaricia, el odio, atropellando los
derechos del prójimo; después de todo, vivimos en la frase: el fin justifica los medios, y el resto
que se joda, así como se está jodiendo actualmente la gente en Siria por el
abuso de autoridad de soldados, quienes cometen atrocidades día a día con la
civilización, ejecutan familias enteras, torturan niños, y lo que es peor,
amenazan a la gente para que no los delaten. Cada vez que leo noticias como
estas simplemente digo: ¿Dónde mierda están los derechos humanos? ¿Dónde carajo
quedó el lado bueno de las personas? ¿Qué pasó?...Al fin y al cabo la respuesta
ya la sabemos, solo está en que decidamos despertar y que cuando lo hagamos
tengamos los cojones de tomar cartas en el asunto y empezar el verdadero
cambio. No puedo terminar sin citar a Margaret Mead: “Nunca dudes que un pequeño grupo de personas pensantes y comprometidos
pueden cambiar el mundo.”
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