Borcegos
marrones, pantalón beige semi-ajustados, camiseta negra, cabello suelto, con un
bolígrafo en una mano escribiendo estas líneas, sobre una mesa con una
sombrilla, cuatro sillas, mi mochila en una de ellas, la carta y mi whisky. La
otra mano rozando mis labios, mi nariz logra percibir el profundo olor del
trago pese a la considerable distancia.
Con el
reproductor musical escuchando La Bohème, en versión electrónica. Estoy
sintiendo el ritmo de la canción con uno de mis pies.
De pronto
ciertas emociones me asaltan y siento una presión en el pecho, lo quiero negar,
no quiero aceptar el miedo que me embarga. De repente aparece en mi mente
removiendo todo, haciendo que vuelva a la incertidumbre que tanto me atormenta…
¡YA DÉJAME EN PAZ!
Buscando ideas
qué plasmar aquí, siento ganas de escribir, de pronto me exijo a mí misma y el
pensamiento de “ERES UNA MEDIOCRE” me ataca nuevamente.
Y es que no
quiero ser alguien importante, a decir verdad, sí quiero serlo…lo confesé. Pero
no quiero ser como esos personajes estúpidos que se hacen conocidos únicamente
porque son bonitos y/o sexys. Yo quiero enriquecer el intelecto, pero no de
manera científica, porque la ciencia es inexacta, tampoco digo ser perfecta;
simplemente que, me gusta discutir sobre el lado humano de las personas, el
cómo está compuesta esta sociedad.
No quiero ser un
Vargas Llosa, solo quiero ser la chica bohemia y que me recuerden así, en mi
verdadera esencia. No sueño con lujos ni con el amor perfecto, solo quiero ser
consciente y amar todo lo exterior como lo interior de mi ser.
PRIMER SORBO DE WHISKY:
Primer Paso :
oler el whisky y embriagarse hasta los pulmones.
Segundo Paso : mojar los labios en el licor, sentir cómo se evapora en la boca
y cómo emana el aroma por la nariz y la boca.
Tercer Paso :
beber un buen sorbo, degustarlo en la lengua, sentirlo en el paladar y luego
embriagar el tracto digestivo.
Mmm…siento
adormecido el paladar. Es una sensación única. Es tan elegante, tan simple y
tan profundo; con el solo hecho de observarlo siento que me embriago y fluyo en
su esencia. Ahora siento que soy parte de él.
Amo el arte,
pero considero no ser buena en ello, pero creo que es normal porque no he
tenido la oportunidad de ponerlo en práctica. Me apasiona la música, el teatro
y la escritura, en ese respectivo orden. Y el ser así es parte del ser bohemio;
muchos creen que únicamente es ser un beodo, pues no; el ser bohemio es algo
que va en contra de las comodidades y lujos de la sociedad.
Levanto la
cabeza y apenas se distinguen unas cuantas estrellas, el cielo está muy oscuro;
por cierto: ¿Quién se llevó mi luna?
Hace algún
tiempo atrás, considerable tiempo diría yo, pensaba mucho y me fijaba en el
lado malo de la gente, tanto así que creo que llegué a creer en la máxima de
Herbert Spencer: “El hombre es malo por
naturaleza”, tanto así que creo que también lo fui, y no es que sea una santa
ahora, pero considero que he cambiado para bien. Pese que para llegar a la
estabilidad se tiene que cumplir todo un proceso, pues ahora me siento mucho
mejor. Estuve leyendo mucho sobre filosofía, religión, historia, astronomía,
etc. y concluí que somos uno solo y aunque nos quieran apartar de cosas
aparentemente paranormales, pues todos somos uno solo y ahí radica el verdadero
equilibrio. Dejé mis estudios porque me sentí hastiada de todo y todos; sentía demasiada
presión, así que me tomé un receso, creo que en algún momento de la vida es
bueno hacerlo para poder dedicarse a uno mismo y replantearse qué es lo que
realmente quiere y hacia dónde va. Esto trajo consecuencias negativas como
positivas; la que más gracia me causa es cuando mis amigos me dicen: “Es que yo estudio, no puedo. Claro, como tú
no haces nada…” sobre todo cuando los inquieto para hacer algo. Si hay algo
que he aprendido es que hay tiempo para
todo y de sobra (para los que creen que existe, ya que para mí el tiempo no
existe), muchas de las veces al inicio me incomodaban ese tipo de comentarios,
pero ahora me causan mucha risa.
Sé que deben
pensar que soy una hijita de mami y papi…pues sí, lo soy; que lo tengo todo (al
menos lo que necesito y no quejarme)…y sí pues, también. Y no quiero parecerles
engreída ni malcriada, no es esa mi intención. Que es inmaduro de mi parte, lo
asumo; pero también comprendan que me era necesario tomarme un breve descanso;
entiendan que no podía más, especialmente porque no me gusta mi carrera. Sin
embargo, hace unos días hablé con mi madre, que me dijo las palabras más
hermosas que pudo haberme dicho en toda mi vida:”Yo quiero que seas libre, que seas independiente. Solo viéndote así,
sentiré que he cumplido contigo. Quiero que seas LIBRE”; cuando me dijo eso
me sentí maravillada, sentí que el universo llenó mi ser de un amor único, el
cual me motivó a decidir retomar mi vida profesional.
Me di cuenta que
si no arriesgo, me quedo estancada y no quiero vivir más este letargo. Una vez
terminada mi carrera, seré libre por fin y podré vivir a mi manera, haciendo lo
que más me gusta. Muchos calificarían que el estilo de vida que anhelo, es
mediocre, pero no lo veo así, simplemente no quiero complicarme tanto.
SEGUNDO SORBO DE WHISKY:
Siguiendo los respectivos pasos ya
mencionados…mi cuerpo se estremece.
De repente mis
más bajos instintos me acechan; me siento atractiva, inalcanzable, con el poder
de tener a cualquiera, a quien se me antoje. Pero tengo una conciencia que lo
controla todo. Hubiera sido más fácil ser un animal o un ser que en vez de
sangre tenga clorofila.
Probablemente
sea el cliente más molestoso de este lugar, ya que soy la única en el
establecimiento y solo estoy con un vaso de whisky, el cual bebo con mucho amor
y sutileza para poder disfrutarlo. Es la primera vez que hago esto y se siente
tan bien.
Está sonando una
canción que me transporta a mi locura, a mi esquizofrenia…simplemente me dejo
fluir.
Y es que de esto
está hecha la vida, de protagonizar nuevas experiencias y no negarte a ellas
para que a futuro no lamentarnos y decir: “¿Y
si lo hubiera hecho, qué hubiera sucedido?
El placer que
siento ahora lo vivo, lo interiorizo, soy consciente de él porque puede que
mañana o más tarde ya no esté aquí o simplemente cambie de gustos. Por eso la
única satisfacción eterna es la de conocernos a nosotros mismos y amarnos tal y
cual somos. Ahora amo mi vaso con whisky y luego simplemente lo
dejaré ir, porque pertenecerá al ayer, así es como no me aferro. Siento que me
hace falta un cigarro, me imagino aquí sentada con uno en la mano, botando el
humo por la boca y acto seguido bebiendo mi trago. En fin…vuelvo a la realidad.
TERCER SORBO DE WHISKY:
Por fin sentí el aroma de la madera. Qué
delicia es sentir cómo te quema, es su poder.
Estoy siendo consciente de
sus efectos en mí. De manera similar me sentía con Melanie, cuando estaba con
ella mi corazón latía a mil por hora, la presión corporal disminuía y sentía lo
que llaman “mariposas en la panza”. Sentía
que moría de la emoción.
En realidad
siempre fui feliz a su lado; mejor dicho, adicionaba felicidad a mi vida. Era
la única persona que me hizo perder el equilibrio durante un beso en milésimas
de segundos, sentí que me transmitía algo (que hasta ahora no sé que fue). Aún
la amo, pero di lugar a confusiones, así que supongo que por eso tuvimos que
separarnos. Ahora ella confiesa ciertas cosas que aunque son dolorosas para mí;
pues, trato de comprenderla porque yo también sé de heridas del corazón. En fin…
siempre le emitiré amor y luz. Y es que yo permanezco en la vida de las
personas si es que ellas lo quieren así, sino simplemente sigo mi camino.
CUARTO SORBO DE WHISKY:
Al ritmo de Don’t Cry de Guns N’ Roses versión Bossa Nova. Y este va en
su nombre con la sonrisa elegante que siempre le gustó ver en mi rostro…ése si
fue DOBLE y me quemó cerca al corazón.
La torre Eiffel
en frente de mí…algún día voy a estar ahí, pase lo que pase, con o sin ti (With
or Without You de U2 en mi mp3). Y es que decidí continuar mi vida porque
únicamente dependo de mí misma, como lo dije antes y lo repito a continuación: “Puedo amar a una persona como también a
todas al mismo tiempo sin condición alguna y sentirme igual de feliz”. Te extraño, te amo…pero no me
eres indispensable.
SEXTO Y DEMÁS SORBOS DE WHISKY:
Hasta terminarlo, mientras escucho Viva La Vida de Coldplay.
SKOAL!